John Coltrane: disciplina espiritual

John Coltrane y su disciplina espiritual

Existe una conexión entre música y espíritu. Basándose en este concepto las religiones condimentan sus alabanzas con cánticos. Los gobernantes promueven sus políticas con el entusiasmo de los himnos. La sociedad utiliza el ritmo para disfrutar. Esto ocurre porque la melodía es un atractivo social muy influyente . Algunos especialistas van más allá y consideran que escuchar música es una disciplina espiritual. Capaz de elevar la esencia interior hasta el éxtasis.


J. C. Thomas, en su libro Chasin’ the trane: The music and mystique of John Coltrane, comenta una anécdota de la cantante y compositora inglesa  Anoushka Shankar que vale la pena añadir. 


Ella  señala que tras un concierto de Coltrane, su padre  (Ravi Shankar) le dijo: 


 ─  “La música fue fantástica. Me impresionó mucho, pero algo me angustiaba. Había turbulencia en su música, y eso a veces me producía sensaciones negativas, pero no llegué a adivinar de qué se trataba”.


Lo interesante es que  Ravi  hizo el comentario  sin conocer la vida privada de John (Trane) Coltrane. La cual poseía  todos los ingredientes que había mencionado al escuchar  su música.

Sabemos que el extraordinario saxofonista estuvo más de cuatro años  encerrado en la granja de su padre por una adicción a la cocaína. Allí se recuperó practicando yoga  y  con la ayuda de Dios, según cuentan. Además,  practicó diferentes tipos de meditación. Se convirtió en vegetariano. El resultado ya lo sabemos: venció a la droga.


Coltrane nació  en el condado de Richmond, en Carolina del Norte, el 23 de septiembre de 1926.  Era  conocido como Trane.  Es considerado como uno de los grandes del Jazz.  A la altura de  Louis Armstrong, Duke Ellington, Charlie Parker, Miles Davis. Tocaba el saxofón( tenor y soprano ) y la flauta.


Grabó alrededor de cincuenta discos en doce años. Apareció en otra docena guiado por varios músicos. Su  obra  está  vinculada al contexto sociohistórico en que fue creada. Concretamente, a la lucha por los derechos civiles de los negros.


Hizo varios aportes al Jazz; entre ellos, la extensión de los solos. Eliminando cualquier límite temporal a los mismos. De ahí que algunos de sus temas sobrepasen los treinta minutos.


Coltrane fue reclutado por la Marina en 1945. Un año más tarde volvió a Estados Unidos y tuvo que realizar varios trabajos ajenos a la música.  Hasta que en 1949 Dizzy Gillespie lo incorporó a su banda.  Allí permaneció  hasta  1950.


Posteriormente se unió a  Earl Bostic. Y en 1953 llegó al grupo de Johnny Hodges donde se mantuvo  hasta mediados de 1954. Al año siguiente  recibió una llamada del trompetista Miles Davis para formar parte de su banda. Y no fue hasta  1960 que Coltrane pudo formar su propia agrupación. 


Su primer trabajo  con el nuevo equipo fue My Favorite Things. Luego  explotaría la espiritualidad en trabajos como «A Love Supreme», publicada en el álbum del mismo nombre. 


Empezó a componer basado en cualquier forma de creencia espiritual. Estaba convencido de que la música era medicina para el alma.  Tal como lo afirmaban los chamanes africanos que le habían servido de inspiración. 


 Leyó el Corán, la Biblia, textos de budismo zen y cábala. Precisamente grabó una pieza de más de 20 minutos basada en la sílaba sagrada Om y las enseñanzas del Bhagavad Gita. 


Coltrane tenía el convencimiento de que la música  no es un concepto alquímico, sino una verdad tangible a la que es posible acceder con determinados sonidos. Él decía “cuando estás a solas y hablas con múltiples dioses debes inventar un idioma, una jerga  y ellos entenderán”.


   Murió en Nueva York el  17 de julio de 1967 fulminado por un cáncer en el hígado