El conflicto de China e India y su gravedad

Filiberto Mino


El  Himalaya, la cordillera  más alta de la Tierra ( supera los 7000 metros),  es  el sitial del enfrentamiento entre India y China. El lomerío se extiende por varios países: Bután, Nepal, China, India y Pakistán. Con una característica muy significativa: ha influido grandemente sobre las culturas de Asia del Sur; muchas de ellas  sagradas para el hinduismo y  el budismo. El detalle  más peligroso del conflicto  es que Pakistán ( un aliado histórico de China)  también juega sus fichas.

Sobre todo si  tomamos en cuenta que el viejo litigio en la zona de Cachemira puede reventar en cualquier momento. Ya los representantes más antiguos y nacionalistas del Partido Popular Indio (BJP) han abierto el debate sobre recuperar la zona  que hoy es administrada por Pakistán. En este sitio  está la carretera estratégica de Karakoram, una autovía que conecta a China y Pakistán. De ahí que estas últimas escaramuzas entre  China e India prendan  las alarmas de la comunidad internacional. 


El resultado pudo ser peor, aunque alrededor de 20 soldados muertos del lado indio y más  de 43 bajas chinas no es poca cosa. Es el primer suceso mortal en más de cuarenta años entre estos dos poderosos ejércitos. Y a diferencia de los viejos tiempos,   esta disputa  ahora no solo es histórica, sino que  también está marcada por factores económicos y geopolíticos. Irónicamente,  China es el segundo socio comercial de India y disfruta del gran superávit que proporciona el Gobierno indio.


No obstante, llama la atención que  pese a que China es  superior a la India en lo económico (hasta cinco veces más), a nivel de poderío militar los números son más equiparables.  En el  ranking de los ejércitos más poderosos del mundo  China ocupa  un tercer escalón, (solo por debajo de EEUU y Rusia) mientras que la India esta situada en cuarto lugar.


Según Global Firepower, India se encuentra entre los líderes mundiales en número de tanques, con 4.292,  posee unas 4.200 unidades de artillería remolcada y 538 cazas. Además, cuenta con un portaviones, 16 submarinos y 10 destructores.


Se estima que el gasto en sus fuerzas armadas es  de 54.000 millones de euros. Según el Instituto Internacional de Investigación de la Paz de Estocolmo (SIRPI), India cuenta actualmente con unas 150 ojivas nucleares.  Sus aviones Mirage 2000 y Sukhoi Su-30, le dan una pequeña ventaja en calidad aérea  en la región.  China tiene cazas J-10, J-11 y Su-27.


 China lleva una modernización y reorganización de sus Fuerzas Armadas y de su poderío armamentístico de manera permanente.  En 2019, su presupuesto en Defensa creció un 7,5% para convertir al Ejército de Liberación Popular en uno de los mejores preparados del mundo.


Hoy China tiene un gasto en defensa de 210.000 millones de euros. Es el tercer país que más dedica a gasto militar después de Estados Unidos y Rusia. Posee un personal activo estimado en  2.183.000, el más grande del mundo.


En 2018 botó su segundo portaviones, el Shandong. Es el primer portaaviones de fabricación china, ya que el único con el que contaba la Armada del país asiático hasta ahora, el Liaoning, es  soviético.  Sin embargo, ya  tiene planes para una tercera generación de portaaviones.


China dispone de 74 submarinos, 52 fragatas y 36 destructores, así como de 1.232 cazas y 281 helicópteros de combate, según Global Firepower. En tierra tiene 33.000 vehículos blindados y 3.500 tanques. Y en los últimos años ha desviado gran parte de su atención a la guerra cibernética.


De cualquier modo, el mundo confía en que prive la sensatez y  ambos bandos retomen los canales diplomáticos. Tanto China como la India  han insistido en buscar la vía pacífica para solucionar el conflicto.  La opción militar no se ve al doblar de la esquina.