Cuba: un trampolín al suicidio

Imagen
  Le llamaban “Tati”. Idolatraba al “Che”. A los tres meses de estar casada con el también chileno Renato Julio inició un affair secreto con el capitán de la Seguridad del Estado cubana,  Fernández Oña. Asesor en temas de inteligencia  del presidente Allende y padre de la diputada  Maya Fernández de la Asamblea Nacional de Cuba. Su matrimonio con Renato duró menos que un grano de azúcar ante una manada de moscas. 

Una nota sobre el general José Antonio Páez

general José Antonio Páez

 
Si algo debemos rescatar de los 20 años de exilio del general venezolano José Antonio Páez en Nueva York, es la relación armoniosa que estableció con los cubanos y su amor por Cuba. 

Estando, incluso,  dispuesto a reiniciar su lucha para liberar a la isla.


 José Martí lo señaló con orgullo:


‘‘A los cubanos, cuando ya apenas podía tenerla, ofreció de buena voluntad su lanza”


Aunque Páez muere en 1873 y Martí llega a Nueva York en 1880, el Apóstol conoció de primera mano la solidaridad del general con Cuba. 

Un viejo amigo que había conocido en Guatemala, Luis Felipe Mantilla, fue la persona que lo puso al corriente.


José Antonio Páez  obtuvo el rango de General y Jefe del Ejército Nacional de Venezuela; y al consolidarse la República, fue nombrado presidente en dos ocasiones.


 Había nacido en Curpa, Estado Portuguesa, el 13 de junio de 1790.

Murió en Nueva York el 6 de mayo de 1873.  Su cadáver fue embalsamado gratuitamente por el médico cubano Federico Gálvez para ser  sepultado en una parcela municipal del Marble Cemetery.  Allí permaneció durante 15 años.


 El 24 de marzo de 1888  sus restos fueron trasladados al Panteón Nacional de Venezuela.  José Martí estuvo presente en la ceremonia  y  apuntó:


“Son los restos, harto tiempo solitarios, de José Antonio Páez. 

De aquel que sin más escuela que sus llanos, ni más disciplina que su voluntad, ni más estrategia que el genio, ni más ejército que su horda, sacó a Venezuela del dominio español, en una carrera de caballo que duró dieciséis años”.


 Páez fue el verdadero fundador de la República de Venezuela.  Él es quien a fuerza de prestigio caudillista llevó a cabo la separación de Venezuela de la República de Colombia.


 Además, su visión política lo llevó a impulsar una constitución y a convocar elecciones libres para que el pueblo eligiera un gobierno representativo y alternativo.


Su visión de república democrática lo distanciaba de Bolívar que prefería un proyecto de república oligárquica. Páez  estaba mucho más cerca al venezolano común por sus orígenes humildes. Las diferencias entre el llanero y el Libertador es parte de la historia suramericana.


Martí, que siempre utilizó un discurso respetuoso y elegante, tocó con mucha sutileza el tema cuando dijo:


“Bolívar no defendió con tanto fuego el derecho de hombres a gobernarse por sí mismos, como el derecho de América a ser libre”.


Los cubanos agradecidos siempre han recordado  al general Páez con afecto y respeto. Sus últimas palabras sobre Cuba son inolvidables:


“¡Ojalá no termine la carrera de mi vida sin ver repetidas en los campos de Cuba las escenas que tuve la gloria de presenciar en las llanuras de mi patria¡”