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Sexo mata perfil

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  Vivimos en una era donde  el cuerpo y la  belleza han multiplicado el valor económico. Por esto, las que más muestran,  ganan más.  No importa el perfil: lo más importante es la foto.  Todo se simplifica  a seguir  criterios visuales. De esta manera  la apariencia física y el atractivo sexual son decisivos en el actual modelo económico.  No es exagerado pensar que el sexo y el exhibicionismo hoy pueden llegar a crear  desigualdades sociales. Tanto luces, tanto vales.  

De conspiración en conspiración

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  Estamos en tiempo de conspiraciones. Todos conspiran. Los QAnon dicen que Trump lucha en secreto contra la pedofilia y el "Estado profundo". Para Miguel Bosé el covid- 19 fue creado para que, a través de la vacuna, nos implanten  un microchip. Otros aseguran que  los Illuminatis, una sociedad secreta fundada en 1776,  sigue más fuerte que nunca ahora  con la incorporación de  Barack Obama.  Por su parte el presidente Donald Trump no tiene dudas de que China intervino en las elecciones; y que la prensa, el FBI, el Ministerio de Justicia, los demócratas y algunos gobernadores republicanos tratan de tapar   “el fraude electoral”. Hay para todos los gustos.

Tras la huella de “El guardián entre el centeno”

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  El escritor norteamericano J.D. Salinger pasó diez años escribiendo “El guardián entre el centeno ” ( The Catcher in the Rye ) y el resto de su vida arrepentido de haberlo hecho.  El libro inspiró a Mark David Chapman a matar a John Lennon. A John Hinckley a dispararle al presidente Ronald Reagan. A Robert O. Wickes a vestirse de militar, matar al director del colegio, a un estudiante, y tomar de rehenes a otros 18 jóvenes. A Robert Jonh Bardo a asesinar a la actriz Rebeca Scheffer, estrella de la serie My sister Sam. Y a Arthur Bremen a protagonizar el famoso atentado contra George Wallace. Casi nada.   “El guardián entre el centeno ”  es una gran novela, pero peligrosa. Su lectura puede provocar rabia emocional. No obstante, es uno de los libros más vendidos en el mundo. Se vende a razón de quinientos mil ejemplares por año.  Actualmente las facturas sobrepasan los sesenta millones. Repasemos primero las consecuencias más notables de la obra. Cuando Mark David Chapman mató a John

Viajar a Cuba en tiempos de dictadura

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Cuando los cubanos llegaron a  este país alegaron ser perseguidos políticos. Venían huyendo de una dictadura. Aprovecharon una ley  conocida como “Ley de Ajuste Cubano” de 1966 . Estados Unidos abrió sus brazos y aquí empezaron una nueva vida. Con el correr del tiempo algunos olvidaron las viejas alegaciones y decidieron volver de visita a la isla. Hoy son oleadas de cubanos los que regresan olvidando los peligros que sirvieron de argumento al llenar la aplicación.   Total que, o  la dictadura no es tan mala como decían o,  la argumentación fue lanzada al pozo del olvido para poder viajar. “To be, or not to be, that is the question”

Religión y falsedad

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  Revisemos ciertos comportamientos en las dos religiones más grandes del mundo para fundamentar el título del post.  Los que basan su prédica en la vida y enseñanzas de Jesucristo con más de 2.200 millones de fieles  y los que creen que Mahoma era el profeta supremo de Dios ( Islam )  y representan unos 1600 millones de seguidores. Comenzamos con una  pregunta muy simple: ¿alguien ha visto a Irán (chiita) o  Arabia Saudita (sunita) solidarizarse con los Uigures que China detiene y maltrata tan solo por ser una minoría musulmana  o alguien ha tenido la  oportunidad de leer alguna declaración de Jorge Mario Bergoglio (el papa cristiano) solidarizándose con los familiares de los cristianos fusilados en Cuba y los maltratos a los sacerdotes? Digan sí para acentuar la negación tácita.

“Movimiento San Isidro” y antiguos menesteres

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 Hay quienes dicen que el “Movimiento San Isidro” es el despertar de los cubanos.  La declaración  en este eventual presentismo político implica un desconocimiento, por demás  comprensible debido a la censura,  de lo que ha sido la lucha contra la dictadura.   Por eso quiero contextualizar el trayecto de la oposición en Cuba  para entender un poco más el fenómeno. Las ayudas distantes en el tiempo se convocan para alertar respecto a los peligros del presente. Repasar  las diferentes circunstancias  evita caer en  las lecturas fáciles. La isla siempre ha estado en pie de lucha.  San Isidro es tan solo otra variante.

El odio entre mi padre y yo

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Si notan que escribo con una expresión atropellada y confusa, en la cual los retazos de oraciones corresponden a mis dolores y no al lenguaje, es por el odio infinito que siento por mi padre.  Él surge en mi mente como una visión oscura, como una influencia opresora, como un enemigo, como una visión adelantada de la muerte. Y aunque llevo muchos años sin verlo, las aflicciones permanecen intactas. Ninguno de mis rencores han abandonado la trinchera. Eso sí, he logrado  con el tiempo edificar mi propia venganza. Como el pelotón de un sórdido cuartel que tiene sobradas razones para eliminar al adversario.   Si he decidido contar esta experiencia es porque el último barco que podía rescatarme del tormento del odio  ha ido pasando de largo sin advertir señales de perdón. Por su culpa he sopesado inclusive la opción de terminar con mi vida. Sin embargo,  me apego a  cualquier elemento aparentemente esperanzador, por muy pequeño que sea, para continuar el viaje.  Soy como la roca que vegeta

Ecos de la revolucionaria

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Dicen que a Sandra Ordoqui la asesinaron en Cuba. Incluso hay quienes incriminan al gobierno cubano por su muerte. Yo quiero contar lo que sé al respecto. Tengo información de primera mano. La mayoría de las cosas que escucho no se corresponden. O mejor, se han tergiversado. No sé si por conveniencia política o por el deseo de encubrir la verdad. Lo que sí no está en tela de juicio es que murió en un viaje de visita a la isla . Yo mantengo relaciones con  varios de sus  familiares y amigos que todavía radican en  Cuba. Lo cual me obliga a tratar el caso con suma prudencia. Sin embargo, el común denominador es el mismo: sospecha y dolor. Sobre todo para quienes tuvieron la oportunidad de conocer su evolución como ser humano.  Quiero acotar que si me atrevo a contar lo sucedido es por una súplica de su familia.  Si hubiese dependido de mí, no lo hubiera hecho.  Conozco los riesgos que rodean el caso.  Para quienes no la conocen, la voy a presentar. Sandra es una  antigua dirigente de la

Magda Goebbels y Adolfo Hitller

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Las calles de Berlín estaban desiertas el 22 de abril de 1945. A veces se veían pequeños grupos de soldados tratando de escapar de la metralla, pero no civiles. La derrota de Alemania era cada vez más inminente. En medio de la refriega Magda Goebbels se abría paso con sus 6 hijos buscando la forma de llegar al Führerbunker. Su esposo Joseph, ministro de Propaganda del Tercer Reich, llevaba varios días acompañando a Hitler en aquellos momentos estelares.  Apenas llegó el líder alemán le dio una orden: — Magda, acabo de hablar con Goebbels. Todo está preparado. Hay un avión disponible para que ustedes escapen con sus hijos. — ¿Y tú? —Eva Braun y yo nos quedaremos. He dado instrucciones para que de nosotros no quede ni la ceniza. Los judíos y los comunistas no se saldrán con la suya. — No me pidas eso. Tú sabes que si decides morir yo lo haré contigo. — No Magda, la familia Goebbels debe salvarse. Aprecio tu lealtad, pero he dispuesto que se vayan. Hitler dio por terminado el diálo

La mafia de New York no ha muerto

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Muchos pensaron, equivocadamente, que cuando cayó John Gotti en New York la mafia comenzaría a desaparecer. Craso error. Porque su caída solo sirvió para cambiar el estilo de operar. Nada más. ¿Quién era Gotti? Sin dudas, Gotti  ha sido el hombre más influyente del bajo  mundo. Él gran  jefe del clan de los Gambino y la persona mejor relacionada en el ámbito social.  Una figura  legendaria de la mafia de Nueva York; al punto, de ser  cotejado con Al Capone.  No obstante, su arrogancia lo llevó al ocaso gris. La prensa lo llamaba Dapper.  Le encantaba usar trajes y corbatas carísimas. Procedía como una estrella de  cine, una luminaria. Llegó a ser un gángster a la medida de los paparazzi. Figurante,  egocéntrico, intrépido, jugador, mujeriego.  Gotti  compraba jurados y policías. Así logró salir indemne de tres juicios. Y por esa  extraña costumbre  de glorificar a los  delincuentes, la revista  Time lo llevó en una ocasión a su portada.

Una vaquita cubana

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Narraré la historia de un vaquita que con su muerte ejemplificó hasta dónde podía llegar la sumisión, el miedo y la inmovilidad espiritual en Cuba; en una época en donde nadie se atrevía, aún convencido de su verdad, contradecir las orientaciones emanadas del omnipotente líder. Forma parte del carnaval de locuras en la isla. Como la siembra de café caturra en La Habana, la construcción de trincheras para la defensa contra un ataque que no ocurriría o el relleno de la Ciénaga de Zapata.   Dentro de las muchas aficiones científicas del comandante — que no eran pocas porque llegó a saber de todo y mucho — se encontraba la ganadería. Ahí también garrapateó su huella.  En este sector apostó por combinar razas de ganado. Su apuesta más significativa fue mezclar la raza Holstein, de alta productividad de leche, con la Cebú, una excelente productora de carne. Buscando una nueva categoría que produjera lo mismo, pero en una sola res. El ensayo jamás se había intentado en otro

Lucky Luciano en Camagüey

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El 29 de octubre de 1946 un avión bimotor descendió en el pequeño aeropuerto de la llanura camagüeyana y una vez en tierra, apareció en sus escalerillas un hombre vestido de traje gris, zapatos a dos tonos y un sombrero de paño. El visitante era nada menos que Lucky Luciano. El capo traía la idea de utilizar a Cuba como trampolín para regresar a los planos estelares de la Mafia en Estados Unidos. Hacía siete meses que había salido de una cárcel americana.  Pero a pesar de encontrarse libre continuaba bajo la lupa del FBI. Por eso se cambió el nombre y  se hizo llamar Salvatore Lucania.  Muy cerca de la pista , un amigo de toda su vida llamado Meyer Lansky, lo esperaba en un lujoso automóvil para trasladarlo hasta  el Gran Hotel en el centro de la ciudad de Camagüey.   Tanto Luciano como Meyer habían crecido en la zona caliente de Manhattan y se trataban como hermanos. La separación vino cuando Lucky fue a parar a prisión con una condena de treinta años aunque luego el Departamento de J